Una de nuestras mayores aspiraciones es la educación sexual, sea esta formal, no formal o informal. Es por ello que nuestro trabajo esta centrado en la creación de proyectos dirigidos a diversas poblaciones que permiten un conocimiento exhaustivo de todos los aspectos que tienen que ver con nuestra sexualidad para disfrutarla de una manera sana y positiva.

 

La sexualidad es un aspecto central del ser humano que está presente a lo largo de todo su ciclo vital. Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vive y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, y relaciones interpersonales; a la vez que está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales (Organización mundial de la Salud, 2006).

La educación es un proceso que también está presente durante toda nuestra vida, ya que continuamente estamos expuestos a gran cantidad de información y proveniente de diversas fuentes.

Desde ASSEX proponemos el desarrollo de una educación afectivo-sexual enmarcada dentro del modelo integral de la sexualidad, que atiende no solo a los aspectos médicos (infecciones de trasmisión sexual, posibilidad de embarazo, métodos anticonceptivos), también se centra en los aspectos afectivos. Para ASSEX la educación afectivo-sexual es:

Proceso educativo vinculado a la educación integral del ser humano, ya que abarca todo el ciclo vital y de desarrollo de este, cuya finalidad es el entendimiento, la comprensión, la autonomía y la autogestión libre y responsable de la capacidad para relacionarse con otros seres humanos, teniendo en cuenta tanto la afectividad como la sexualidad, facilitando el mantenimiento de relaciones afectivas  y sexuales durante las etapas de la vida, de un modo satisfactorio, saludable y adaptativo.

Proceso educativo vinculado a la educación integral del ser humano, ya que abarca todo el ciclo vital y de desarrollo de este, cuya finalidad es el entendimiento, la comprensión, la autonomía y la autogestión libre y responsable de la capacidad para relacionarse con otros seres humanos, teniendo en cuenta tanto la afectividad como la sexualidad, facilitando el mantenimiento de relaciones afectivas  y sexuales durante las etapas de la vida, de un modo satisfactorio, saludable y adaptativo.

La educación es la mejor herramienta de atención primaria que tenemos las personas, actuando antes de que los problemas afectivos y sexuales deterioren el bienestar personal y social. Por otra parte, la educación afectivo-sexual, es un derecho que toda persona debe conocer y disfrutar.

Si somos educados en sexualidad, seremos educados en salud, en el desarrollo del conocimiento y respeto de uno mismo y del otro, de nuestras libertades y posibilidades, y de nuestra capacidad para disfrutar.